Acerca de este proyecto
Avana es una marca de moda y estilo de vida con presencia en Vietnam que apostó por un evento pop up en Hoi An como estrategia de activación de marca durante 2019. Los pop ups funcionan como experiencias efímeras que generan urgencia, exclusividad y conversación: existen por un tiempo limitado, en un espacio específico, y esa temporalidad es exactamente lo que los hace valiosos para el marketing de una marca de moda. Pero para que esa magia trascienda el evento físico y llegue a las audiencias digitales de la marca, el contenido visual debe estar a la altura de la promesa: no alcanza con fotos del teléfono ni con un video movido grabado por algún asistente. El contenido tiene que comunicar lo mismo que el evento en sí: cuidado, criterio, identidad.
Rol
Pablo participó como fotógrafo y editor del material audiovisual del evento, capturando tanto la atmósfera general del pop up como los productos en exhibición, los detalles de la puesta en escena y la experiencia de los asistentes. La producción se realizó con Panasonic GH5, una cámara que permite alternar sin fricción entre fotografía de alta resolución y video de calidad cinematográfica, ideal para coberturas de eventos donde la velocidad de reacción es tan importante como la calidad técnica de la imagen.
Estrategia y ejecución
Fotografiar y filmar un evento pop up exige un tipo de atención particular: no hay segunda oportunidad, no hay repetición de momentos, no hay control de escena. La estrategia fue moverse con anticipación, leer el espacio y los ritmos del evento antes de que ocurrieran, y estar en el lugar correcto en el momento exacto para capturar los instantes que cargan con el peso visual de la narrativa. La edición posterior organizó ese material espontáneo en un relato coherente, priorizando las imágenes que comunicaban el valor de la marca: la calidad de los textiles, la estética del espacio, la energía de los asistentes.
Resultado
Avana obtuvo un banco de contenido fotográfico y audiovisual de calidad profesional que pudo distribuir durante semanas en sus canales digitales, multiplicando el alcance del evento mucho más allá de quienes asistieron físicamente. Un pop up bien documentado no termina cuando cierra la puerta del local; termina cuando se agota el contenido que generó, y eso depende directamente de la calidad del material producido durante el evento.
