Acerca de este proyecto
El spot "Monopoly" formó parte de la campaña audiovisual de ApruebaxChile en el contexto del plebiscito constitucional de septiembre de 2022, uno de los momentos políticos más relevantes y polémicos de la historia reciente del país. La campaña por el Apruebo necesitaba piezas audiovisuales capaces de competir en impacto visual y memorabilidad con la publicidad comercial de primer nivel, en un contexto donde la atención del elector era el recurso más disputado y donde cada spot tenía segundos para instalar una idea antes de que el dedo pulgar pasara a lo siguiente. "Monopoly" usó la metáfora del juego de mesa clásico para hablar de concentración del poder económico, una imagen universalmente reconocible que cargaba con una carga crítica inmediata y efectiva.
Rol
Pablo participó como VFX Artist y VFX Supervisor de la serie de spots, las dos posiciones más altas y más distintas del pipeline de efectos visuales en una producción. Como supervisor, la responsabilidad comenzó mucho antes del primer corte en postproducción: estuvo presente en el rodaje con Arri Alexa para definir qué elementos se capturaban en cámara y qué se resolvería digitalmente, estableciendo las condiciones técnicas que permiten una integración perfecta entre lo real y lo generado. Como artista, ejecutó personalmente los efectos visuales que materializaron el concepto del spot.
Estrategia y ejecución
El concepto del Monopoly demandaba efectos visuales que fueran visualmente impactantes pero conceptualmente legibles para cualquier chileno, independientemente de su familiaridad con la tecnología visual. La clave estuvo en la supervisión del rodaje: definir correctamente las tomas en cámara, ángulos, iluminación, marcas de posición, para simplificar el trabajo de VFX posterior y garantizar que los elementos digitales se integraran con el material real de manera convincente. En política, los efectos visuales que se notan como tales pierden credibilidad; los que se perciben como realidad aumentada son los que funcionan.
Resultado
La serie de spots Monopoly se viralizó en redes sociales durante el período de campaña, convirtiéndose en una de las piezas audiovisuales más compartidas del debate constitucional. Demostró que los efectos visuales bien ejecutados y estratégicamente concebidos pueden tener el mismo poder de comunicación política que cualquier otro recurso creativo, y que la supervisión de VFX en rodaje no es un lujo de las producciones de Hollywood sino una decisión inteligente que multiplica la calidad del resultado final.
